
Al día que escribo este post faltan 91 días para Navidad 🎄. No sé porque decir 91 días suena menos que decir 13 semanas. ¿A caso solo soy yo?
Bueno los meses también van volando.
Después de mucho tiempo escribo, y es que no quería verme obligado a escribir cuando no tengo algo útil que compartir.
Estos días he estado pensando en emprender.
No la tengo tan clara pero no hay nada que perder.
No obstante, estoy en la edad más propicia para jugar a ser dios y cagarla en el intento. El tema de hoy nos servirá para motivarnos a iniciar una marca. Sí, una marca. No solo un negocio, eso es diferente.
Una real marca nace de una filosofía, compartir un estilo de vida, una pasión, vocación, propósito o el famoso IKIGAI. Hay mucho que hablar sobre esto último también. Cualquiera que tú apliques en tu vida puedes ingeniártelas para monetizarla. Claro, la monetización siempre es una consecuencia nunca un objetivo. La clave está en determinar el por qué hacemos lo que hacemos y con ello capturar personas que compartan este estilo o forma de pensar. Con ello pierdes el riesgo de caer en la comoditización. Si quieres algo más fehaciente busca la teoría del Círculo de Oro, la recordé esta semana por una clase de Inbound Marketing y las empresas con mejor desempeño financiero la aplican.

Otra forma, la cual creo que es la más escalable pero caudalosa, es de identificar un problema no resuelto, uno que ni siquiera el usuario/consumidor sabe que tiene. Justamente eso lo hace ambiguo y volátil, donde el ritmo se basa en el loop de retroalimentación que acoge Eric Ries en su libro The Lean Startup (Te lo recomiendo si te interesa el emprendimiento). Este loop es un círculo virtuoso de Construir - Medir - Aprender para y con los datos recogidos de primera mano de los clientes a través de MVP´s (Productos mínimos viables). volviéndose así un juego de experimentación rápida y aprendizaje el cual se valida generando ingresos.

Al final te dejo unas relfexiones que te ayudarán a dar un paso a ese proyecto del que tenía dudas comenzar. Más allá del temor del qué dirán y de poder perder el tiempo, hay recompensas que conseguirás pase lo que pase.
✔️ Estás en la edad más adecuada para hacerlo: Mi target son personas de 17 a 24 años aprox. por lo que la mayoría no tenemos que pagar por la casa, comida, agua, luz, impuestos, no tenemos hijos, aún no se sienten los achaques que pudiera tener un señor de 35 - 40 años. He escuchado de personas que piensan en trabajar hasta determinada edad y luego tener su propia empresa, lo cual no está mal, pero se hace más complicado y riesgoso. Si bien es cierto, un buen número de startups nacen porqué los founders identificaron una oportunidad en el sector en el que trabajaban, pero tampoco hay que esperar a llegar a tal edad para decir
“Listo tengo 30 años, ahora quiero hacer mi propia empresa” (Procede a imitar a la empresa donde trabajaba).
Otra vez, hacer eso no está mal pero mientras más pronto mejor y que mejor que AHORA. Desde otra perspectiva, mientras más temprano fracases mejor es.
Aun así puedas fallar en el intento…
✔️ Ganarás más habilidades que te diferenciarán: Esto lo escuché y lo comprobé trabajando en una Mype. El crear una marca con propósito incluye crear un negocio. Cuando nadie conoce tu producto te puedes colgar de tus conocidos para empezar, pero para crecer tendrás que literal tocar la puerta, tocar la puerta a otras empresas o personas que no tienen ni idea de quién eres. Hacer esto te enseña mucho de persistencia, persuasión, control emocional, negociación, orden, perspicacia, empatía, resiliencia y sobre todo a romper el miedo al rechazo. Además, te empapas de todos los temas, de tecnología, contabilidad, aspectos legales, procesos de manufactura, logística, experiencia al cliente, etc. También te ayuda a pensar en el largo plazo, cuando te golpeas contra el piso por pensar que la transacción es lo primordial. Todo ello obligará a que valores más tu tiempo, por un montón de cosas que tendrás que hacer, te enseñará a medir el costo en términos de tiempo no solo de dinero y a identificar soluciones rápidas para cualquier crisis (Pivotear).
Y más allá del propio beneficio…
✔️ Impactarás en la economía de miles de personas: Esto es lógico, llegará un punto en el que te apoyarás de varias personas para crecer, las cuales también tienen responsabilidades que cumplir. Gracias a ti podrán cuidar a su familia, tener mejor calidad de vida y cumplir sus metas. Te vuelves en un catalizador de oportunidades. Ahora, considera cuantas personas están desempleadas, o están en un trabajo donde no son bien tratados, hay mucha gente con talento y en la medida en la que sus decisiones las tomen pensando en el largo plazo podrán superarse en todo sentido. Podemos ser agentes de ese cambio y trascender en la vida de los demás en un sentido más amplio que solo un compañero de trabajo o supervisor.
Más aun sabiendo que…
✔️ Tendrás el puesto de trabajo que deseas: Como lo escuche en una entrevista al crack de Oso Trava,
Tu trabajo ideal no está detallada en una oferta de LinkedIn.
El trabajo ideal lo creas tú mismo, parte de la misma lógica de “Nadie te va a atender mejor que tú mismo” Tú sabes cómo quieres ser atendido, si no lo sabes pues sal un poco más a la calle por favor. Al emprender tú acomodas las reglas del juego dentro de tu equipo, puedes sembrar las semillas que tú quieras y quedarte con el mejor fruto. Sería caer en una zona de confort el hecho de inclinarse a trabajar porque en un lugar te dan incentivos/premios con cosas materiales, eso solo hace que te pegues a pensar en el corto plazo y que tu estadía en ese puesto de trabajo es constante. Ademásm ya no te limitas a seguir ordenes, tú eliges tu horario, no te acoplas a una sola área y al crecer puedes generar ingresos pasivos por haber hecho lo que te gusta.
Aun así, lo mejor de todo es que…
✔️ No hay monotonía: A medida que tu marca irá escalando, cada vez hay nuevos retos. Un día tus tareas serán diseñar, otras negociar, otras monitorear, salir a buscar clientes, reunirse con nuevos proveedores, ir de viaje en viaje buscando nuevas oportunidades para atender a tus clientes, participar de eventos importantes, realizar entrevistas, apagar incendios en el trabajo (figurativamente hablando). Todo ello porque
Tu no eres parte de una estructura, la estructura es parte de ti y la puedes ajustar.
Creo que hay que valorar mejor el tiempo que pasaremos los años que nos quedan de vida. Hay que evaluar si nos quedamos en la rutina de 8 horas con tareas escritas en piedra o pasamos a aprovechar el máximo todo lo que hacemos porque que estamos luchando por un propósito, nuestra calidad de vida, la calidad de quienes trabajan con nosotros y del bienestar de nuestros clientes. Un gran poder conlleva una gran responsabilidad.
Y porsupuesto…
✔️ Económicamente es mejor para tu futuro: Qué mejor que aprender en la cancha. De hecho, este punto es resumido por un gracioso, pero real tiktok.
Hacer maestrías, doctorados, estudios posteriores, etc. Son estudios difíciles que consumen mucho tiempo y esfuerzo, es verdad que son valiosos, pero para aprovecharlos al máximo, experimentar y generar mayor impacto en los demás, emprender un proyecto será imprescindible, después de todo, el límite lo colocas tu mismo. Económicamente, el estar pegado a un trabajo muchas veces no te ayuda a diversificar fuentes de ingreso, es decir, estas 1/3 de tu vida trabajando, tener tiempo para realizar varios proyectos será prácticamente difícil, consumirá tu salud y vida social. En cambio, durante tu proceso emprendedor, tendrás más activos de los cuales podrás apalancarte en un futuro, ya sea varias líneas de negocio, terrenos, know how, patentes, otras propiedades, proyectos varios, etc.
Por último, hay algo muy valioso…
✔️ Tu red de contactos se vuelve más amplia que nunca: Entre todo el proceso desde la creación de un proyecto y el crecimiento de este, tendrás la oportunidad de conocer muchas realidades, las de tus clientes, las de tu entorno, tus trabajadores y sus realidades, tus proveedores, socios, inversionistas, mentores, etc. Cada uno con un propósito diferente, pero el fondo también son personas y algo que escribí en mi artículo de 5 razones por las que la vida es bella,
“Cada uno tiene un mundo totalmente diferente del cual puedes aprender y entender cosas que no veías antes”.
Espero haberte motivado a no descartar esa idea de emprender, crear valor en las personas. Uno de mis principales referentes es Fredy Vega (CEO de Platzi) y el mencionó hace tiempo en una entrevista, algo que varias personas con las que comparto el significado del éxito también comentan.
“Nunca emprendas solo por dinero”
Si no hacemos caso a esto, a no ser que tengamos un product market fit recontra achorado, lo más probable es que seamos parte del 75% de las empresas que cierran el primer año de operaciones.
Muchas veces lo peor que podemos hacer es no intentarlo, de hecho, la mayoría de personas al final de su vida sienten arrepentimiento y allí también parte que el la muerte tenga una connotación tan negativa. Muchos se mueren arrepentidos. Tanto la tristeza como la alegría son pasajeros, pero nunca habrás podido saber qué habría pasado.
El 85% de empleados no les gusta su trabajo
Emprender es una opción de hacer lo que te gusta, compartirlo y generar beneficios a los demás. Un reto que me gustaría probar antes de que sea demasiado tarde. Tal vez se diga que tener entre 20 y 25 años son etapas para divertirse, pero más que eso creo que es para aprender, iterar y fallar, ir al fallo en todo.
Seguimos Iterando
ASJ.